
"Yo yambién" le dije. ¿ Yo también ? Bueno sí, podría ser. Quizás, no lo sé. Pero lo que nunca le pude decir fue, que mi corazón pertenecía, sin merecercelo, a otra persona. A otra persona entendés ? No te puedo dar algo que no llevo conmigo. No me lo pidas por favor. Tampoco me des el tuyo, ni te enamores de mí. Por favor, no. Simplemente sonriamos y no digamos nada. No sientamos nada.-
anto-


No hay comentarios:
Publicar un comentario